La guerra y la cultura

Vuelo aéreo de 2014
Vuelo aéreo de 2014

La batalla de los Pirineos de 1813 tuvo una importante repercusión en el mundo cultural de su época, ya que marcó el inicio de la ofensiva contra Napoleón en suelo francés. Así, surgieron artículos de prensa, sátiras, composiciones musicales, cuadros… y, sobre todo, infinidad de memorias de los propios protagonistas.

El siglo XIX es un periodo de extensión de la alfabetización, la edición de libros y, al igual que sucede durante el Romanticismo, un gran interés por las memorias individuales, las vivencias y la historia. Los participantes en los acontecimientos toman conciencia sobre el valor de contar su testimonio, no solo con fines de entretenimiento, sino incluso con objetivos políticos, como, por ejemplo, en el caso de Espoz y Mina.

La información con la que contamos es muy amplia. Como ejemplo, cabe citar la obra del general FC Beatson, “With Wellington in the Pyrenees”, en el que narra a través de 300 páginas los acontecimientos del 25 de Julio al 2 de agosto. Se basa para ello en memorias, cartas y documentos de los implicados de ambos bandos. En 1914 llega incluso a viajar por los escenarios de las batallas. No podemos obviar, la obra del comandante Charles Clerc, “Campagne du Maréchal Soult dans les Pyrénées Occidentales 1813-1814”, que versa sobre el mariscal Soult, uno de los protagonistas principales.

Batalla de los Pirienos
Batalla de los Pirienos

Además de libros de memorias, el conflicto tuvo una importante repercusión en la prensa diaria, tanto con relatos de los acontecimientos como sátiras (siendo las de la prensa inglesa de las más llamativas).

Ilustración satírica
Ilustración satírica

Se componen también obras musicales, como “Pyrenean march for the piano forte, composed & dedicated To the brave Armies under Lord Wellingtion”, de Lewis Berger.

Pyrenean March for the piano forte
Pyrenean March for the piano forte

En pintura encontramos el conocido cuadro de Thomas Sutherland, “The battle of Pyrenees”, así como “Wellington at Sorauren”, de Thomas Jones Barker.

No podemos dejar de citar a Francisco de Goya, quien ofrece en que ofrece en su ciclo “Los desastres de la guerra” uno de los testimonios más crudos de la historia del arte sobre la crueldad de los conflictos bélicos. Su obra no solamente se ha convertido en un testimonio intemporal y universal, sino que supuso, en su época, una ruptura con el arte y laliteratura tradicionales que ofrecían una óptica militarista de la guerra, de glorificación del conflicto ensalzando el honor del combate. De esta manera, es el pintor aragonés quien introduce, por vez primera, la visión humanista. Se preocupa por los que sufren y no pretende por ello servir a ninguno de los bandos, sino evidenciar la locura que supone una guerra. Le convierte esto en un artista contemporáneo, muy adelantado a su época.

Casa museo de Wellington
Casa museo de Wellington

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