Uno de los leitmotiv más recurrentes en la documentación investigada, ya sea militar o civil, es el clima. Duro, áspero, frío e intenso. Una de las mayores dificultades que se encontraron, a la hora de construir las fortificaciones, fue el clima extremo del Pirineo. Así, por ejemplo, en:

1937: “(…) y para las necesidades de la fuerza de Requetés de esta Compañia, 200 impermeables y 6 pares de botas especiales para agua”.

1947: “Para poner en práctica este PLAN DE TRABAJOS, es preciso activar la gestión de las comisiones de Defensa y Armamento en los compatible con el clima de la Región en que se desenvuelvan las obras”.

 

Reconocimiento de 1960 que la niebla y fuerte lluvia impidió llevar a cabo
AGMAV C. 3202,4: Reconocimiento de 1960 que la niebla y fuerte lluvia impidió llevar a cabo

 

1960: “(…) pero por causa de la niebla reinante dicho día no se pudieron realizar los trabajos deseados (…)pero la niebla de la mañana se transformó en fortísima lluvia que continúo hasta la hora del regreso al Acuartelamiento de Pamplona”.

 

 

Reconocimiento de 1940 que no pudo llevarse a cabo por la niebla
AGMAV C3198,7: Reconocimiento de 1940 que no pudo llevarse a cabo por la niebla

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