LARRAU por Larrau
Conocemos ascensos pirenaicos con una dureza mayor en tramos ki¬lométricos concretos, pero ninguno de ellos alcanza el coeficiente de dificultad del terrible Larrau (Larrañe). Y es que rey sólo puede haber uno, y este tiene su sede en Zuberoa.
Nada más iniciarse en el puente de Laugibar, la pendiente se sitúa en el 10% y así se va a mantener durante 2,5 km hasta que lleguemos a las primeras casas de Larrau, a cuyo paso descansaremos y hallaremos incluso una pequeña bajada.Abordamos ahora al segundo tramo de la ascensión, de casi 8 km interminables y durísimos. Este segundo tramo del col es muy regular y exigente todo él, mientras se van acabando las sombras de las hayas y los pinos dan paso a la vegetación de alta montaña, hasta alcanzar el col de Erroy¬medi tras una tremenda rampa al 15%.
Un panorama muy diferente se abre ahora a nuestros ojos, presidido por el majestuoso Orimendi. Los 3 km antes de escalar la pared final del puerto son bastante engañosos: apenas superan el 2% de media, pero en continuos toboganes que se hacen eternos. Sin embargo será ese muro final el que ponga la puntilla a nuestras escasas fuerzas, pues deberemos vencer rampas que en ningún momento descienden del 10 y alcanzan a ve¬ces el 14%.

